Fluxus

El grupo Fluxus fue informalmente organizado en 1961 por George Maciunas y se desarrolló entre Norte América y Europa unos años más tarde de la aparición del movimiento neodadá pero claramente siguiendo su línea. Fue un también el nombre del movimiento que abarcó tanto el arte como la música y la literatura.


Las prácticas performativas alcanzaron su zénit en el marco del fluxus, un nuevo movimiento surgido en Nueva York en 1961 como alternativa a las acciones demasiado “expresivas” practicadas por los representantes del happening. El nacimiento del Fluxus coincide con la apertura de la galería AG de Nueva York, galería concebida no para colgar cuadros, sino para presentar conciertos o, más precisamente veladas eclécticas y conferencias organizadas por su promotor, el arquitecto interiorista y diseñador gráfico de origen lituano Georges Maciunas, que empezó a tener contactos con los círculos de vanguardia (Cage y a través de éste Duchamp y Dada) de la mano de alumnos de Cage en la New York School for Social Research, como La Monte Young, George Brecht, Dick Higgins, Yoko Ono, McLow y Al Hansen.


En la definición de la esencia de las acciones fluxus fue decisivo el trabajo de creadores como Jackson MacLow y George Brecht y sus escuetas acciones (events) de una simplicidad rayana con el aburrimiento como Three Aqueois Events (que contenía palabras ice, water, steam) de 1961 o Ladder de 1963 consistentes en instrucciones escritas en forma de partituras musicales que cualquiera podía ejecutar como: “Pinta una escalera recta, simple, de color blanco. Pinta el escalón inferior negro. Distribuye colores primarios en los escalones del medio”.


En un nuevo manifiesto presentado en le Festum Fluxorum de Dusseldorf en 1963 Maciunas aconsejaba purgar al mundo de la enfermedad burguesa, del arte muerto y de europeísmo y promover al mismo tiempo un arte en vivo, una realidad no-artistica para ser comprendida por un amplio público. De ahí la orientación de los objetivos de fluxus hacia una via politico-social tendente a una gradual eliminación de las “bellas artes” en un proyecto esencialmente antieuropeo ya que, según Maciunas, era Europa la que defendía la ideal del artista profesional y al ideología del “arte por el arte”.


En plena politización fluxus, coincidiendo con el inicio del fluxus americano se produjeron en Nueva York unas primeras manifestaciones alternativas que encontraron en los escritos del “nuevo Maciunas”, Dick Higgins, una verdader fuente de inspiración. En el ensayo “Intermedia” publicado en 1966, Higgins buscó separar el arte fluxus del arte multimedia: “Si el arte multimedia resulta de la suma y yuxtaposición, los principios rectores del arte intermedia son sustracción y reducción”. El artista fluxus no debía ser aquel que combinaba simplemente distintos “media”, sino el que trabajaba contra toda organización categorial y desde estrategias de desplazamiento. También en estos años hay que enmarar un nuevo tipo de acciones-performances que reflejan el incipiente feminismo de la época, asi como la revolución sexual y la lucha en pro de los derechos civiles. En 1965 Shigeko kubota, una artista japonesa que había abandonado su pais para instalarse en Nueva York, realizó la acción Vagina painting (Pintura de vagina) en el Perpetual Fluxfest en Nueva York, una acción protofeminista de connotaciones políticas en la que la artista colocó papel sobre el suelo y con un pincel previamente atado a sus bragas proyectó brochazos de pintura roja sobre el papel a modo de trazo gestual.


Si con esta performance Kubota recuperaba la mujer como fuente de inspiración artistica, como sexo con capacidad a la vez de infundir vida real y forma representacional, la acción Cut Piece de Yoko Ono (llevada a cabo en 1964) abundaba en esta lectura feminista, centrándose en una crítica sobre la pasividad y la agresión y en una reflexión sobre exhibicionismo. En esta performace, la artista arrodillada cual escultura en el escenario, inmóvil, estática, invitaba al público a que subiera al escenario y le cortara la ropa. Como afirma Thomas Crow: “Resulta dificil pensar en una obra de arte anterior que pusiese el dedo en la llaga con tanta agudeza (justo en el momento en que estaba surgiendo el activismo feminista moderno) sobre la cuestión política de la vulnerabilidad física de las mujeres que introducen los regímenes de la visión” (T. Crow, El esplendor de los sesenta, Madrid, 2001 p.133).


Fluxus se declaró contra el objeto artístico tradicional como mercancía y se proclamó a sí mismo como el antiarte aunque pretendía escapar de toda tentativa de definición o de categorización. Fluxus pretende la interdisciplinariedad y la adopción de medios y materiales procedentes de diferentes campos. El lenguaje no es el fin, sino el medio para una noción renovada del arte. Fluxus continúa con la concepción de Duchamp pero invierte su propuesta: Duchamp, a partir del Ready-made introdujo lo cotidiano en el arte pero Fluxus disuelve el arte en lo cotidiano. Con Fluxus colaboraron diversos artistas como Nam June Paik, Wolf Vostell o Joseph Beuys. La influencia de Fluxus continuó desarrollándose y es palpable en posteriores movimientos y manifestaciones artísticas como el VideoArte o el Happening.


Fluxus pues como una filosofía de vida, como una visión del mundo, más allá de Fluxus como un movimiento estético, cronológico, geográfico y temporal. Fluxus como algo desprovisto de una teoría estética unitaria, como la primera tendencia del arte del siglo XX que anuncia las más divergentes concepciones artísticas, tal como quedó constancia con las nuevas y poco ortodoxas acciones fluxus: La Siberia Extremeña (Museo Vostell de Malpartida, 1982) o Sara-Jevo · Fluxus Pianos (Fundación Pilar y Joan Miró, Palma de Mallorca, 1993-94) en las que Vostell introdujo técnicas sociológicas y psicológicas alejadas del fluxus oficial. Tal como afirma P. Schimmel, las ambiciones de Vostell eran mucho más operísticas que las de los artistas fluxus, de tendencia más conceptual: “De hecho, su fascinación romántica con el poder de la tecnología y su concepción de la ciudad moderna como escenario para la performance forjaron una visión artistica que incluso llegó a exceder a Kaprow” (Paul Schimmel, “Leap into the Void: Performace and Object”, en Out of Actions between Performance and object 1949-1979, op. cit., p.80)


El compositor John Cage participó con Fluxus desde el ámbito de la música, dándole una nueva perspectiva a las obras incluyendo distorsiones y combinaciones de sonido, introduciendo el azar y la experimentación. Cage es conocido principalmente por su Composición 4′33″ donde se indica al intérprete que ha de guardar silencio y no tocar su instrumento durante cuatro minutos y treinta y tres segundos (el material sonoro de la obra lo componen los ruidos que escucha el espectador durante ese tiempo), y el piano preparado para el que Cage escribió numerosas obras relacionadas con la danza y varias piezas para concierto.


En ningún momento el grupo Fluxus obtiene el reconocimiento del Establishment del Arte a lo largo de su vida, pero es más tarde cuando se le otorga importancia y valor, como movimiento predecesor de las prácticas artísticas actuales y como movimiento visionario.

https://www.youtube.com/watch?v=P7wfaJupGQw

Yoko Ono - 1965 - One (Fluxus Films)


https://www.youtube.com/watch?v=Zfe2qhI5Ix4

Yoko Ono "Cut Piece" Performance Art


https://www.youtube.com/watch?v=z5krhw54oqs

Fluxus - Wolf Vostell - Sun in your head




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