NeoDadà

El neodadá es un movimiento que surge a finales de los 50 como reacción ilustrada al discurso hegemónico del expresionismo abstracto norteamericano pro-capitalista, cuya idea principal consistía en la genialidad del artista, exaltando así valores como la individualidad, el talento innato o la diferencia. La corriente hegemónica, pues, se nutría de objeos únicos que trataba como si fuesen divinos, objetos destinados a ser observados, y que, intercambiados por grandes sumas de dinero, impregnaban al comprador de una porción del aura divina que la obra contiene.


Igual que Dadá había querido ser "tabla rasa" para poder construir después de la primera guerra mundial una Europa desde lo intelectual, rechazando la guerra, el progreso y el sentido común, en nuevo dadá surge con la misma pretensión, habida cuenta de la segunda guerra mundial y del estado de las cosas con la creación de unos Derechos Humanos sesgados y una cultura dominante que nos ha llevado hasta donde estamos hoy.


La respuesta neo-dadá pasa por todas estas cuestiones proporcionando alternativas que, en su momento, fueron válidas. Nos pongamos como nos pongamos, esta respuesta puso en duda los comportamientos que tan naturales fueron en las vanguardias, la misma idea de arte, la importancia del contexto de la obra, la originalidad, las “reglas” del arte,… Bebiendo del dadaísmo de principios de siglo, de Marcel Duchamp, del surrealismo y de las ciencias sociales socialistas y anarquistas.

Los artistas que siguen el neodadá, se posicionan frente al expresionismo abstracto, por ello pretende pasar de un arte subjetivo que es creado por el artista y PARA el artista a un arte que llegue a las masas sociales. Los NeoDadaístas (si es que el cajón existe y podemos hacer encajar la categoría en la historia del arte) quisieron volver la mirada hacia la actitud crítica que Dadá mantuvo contra las instituciones oficiales del Arte como museos y galerías, y por ello bajaron el arte de ese pedestal de alta cultura utilizando los objetos de la vida cotidiana, los desechos y cualquier material reutilizable como materia prima de composiciones que se elevaban a la categoría de Arte en competición directa con las producciones artísticas tradicionales.


Destacan dentro del nuevo dadaísmo Robert Rauschemberg y Jasper Jons (Adjuntada imagen de su obra "Short Circuit" 1955) en la recuperación de materiales y objetos de desecho. Otros representantes del movimiento son Akasegawa, Arakawa, Kazakura y Yoshimura.

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daniel farràs berdejo,
30 d’abr. 2013, 2:53
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